Antes de empezar una cosita: sorry con quienes no les guste estos tipos de temas, pero las circunstancias me hacen escribir sobre temas deportivos.
A ver, soy malazo jugando al fútbol y no puedo hablar con la autoridad de alguien que practica este deporte medianamente bien y tampoco tengo experiencia como entrenador. Es más, me metí de lleno en esto de jugar fútbol como aficionado recién sobre el año 92... es decir, ya bien grandecito. Quizás sea por eso que solo entiendo las cosas básicas sobre las tácticas y no soy capaz de leer las movidas de un partido. Sin embargo, le he tomado el gusto a ver fútbol (los partidos locales y los de la selección). Y, como pasa siempre, pese a todo hoy volví a confiar en la selección y a sentarme frente al televisor esperando un milagro en el partido contra Colombia.
Después de los partidos contra España y México la credibilidad de Chemo del Solar y la selección se fue al suelo y originó titulares como el que coloqué en un post anterior. Había un consenso entre los entendidos del fútbol:
  1. Perú debe tener la pelota para intentar llevar peligro al rival; y,

  2. Para eso, debemos recuperar el balón. Eso no se logra con un solo volante de marca y tres de creación en la cancha.

Hace unos días escuché parte de la conferencia que dio Del Solar y en ella aseguró que, pese a desempeñarse en su época de jugador como volante de marca, siempre tuvo vocación ofensiva y eso era lo que quería en el equipo nacional.
Hoy, en el partido contra Colombia (que terminó 1-1), Del Solar insistió con la táctica con la que se enfrentó a México (sí, la misma que nos costó un vergonzoso 4-0 y que nadie quería que se siguiera usando).
Si bien Perú no cambió radicalmente, percibí que hubo un cambio de actitud. Se percibió algunos minutos antes del final y fue más notoria en la segunda mitad. Y se jugó con el esquema que tanto se criticó antes. No se ganó, pero se mostró actitud (algo que faltaba desde hace mucho). A mí me pareció que los jugadores se creyeron que el sistema funcionaba y se animaron a ponerlo en práctica. Entonces yo me pregunto:

¿El problema es el sistema que usa Chemo o la actitud de los jugadores al momento de aplicarlo en el campo de juego?

Ayúdenme a encontrar una respuesta. Mi hermano también escribe sobre el partido.




Foto: ElComercio.com.pe
Video: You Tube


Al parecer se ha llegado a un consenso: Chemo no tiene idea de cómo dirigir una selección como la peruana. Entonces, la carátula del suplemento deportivo de La República se pregunta si, dadas las circunstancias, el personaje creado por el imitador Carlos Álvarez ("Chamo del Solar") sería el más indicado para reemplazarlo.





Foto: La República

Yo no soy un fanático de Luis Horna. Sus inconstancia para mantener buenas rachas me hizo perderle la fe cuando compite en el circuito profesional. ¿No recuerdan? Le gana a un Top Ten y el siguiente partido pierde con un tenista que está mucho más abajo que él en el ránking. Y si no es eso, es esas benditas lesiones que no se le van nunca y parece que no terminan de curarse y lo obligan a abandonar de cuando en cuando.
Sin embargo, cuando juega por Perú en la Copa Davis la cosa cambia: yo quiero que mi país siempre gane y creo que él también lo quiere, se nota.
Pese a todo eso, no puedo dejar de reconocer el importantísimo logro que ha conseguido hoy. Ganó el título del torneo Roland Garros en dobles. Para su carrera y para el país. Los únicos partidos de tenis que veo por televisión son los de la Davis, pero esta vez me animé a ver el de Horna. Junto a Pablo Cuevas ganaron la final "caminando". Mientras los rivales parecían extraviados, se notaba la compenetración que el peruano y el uruguayo tienen.
Felicitaciones Lucho. Ojalá que este sea por fin el punto de despegue para que consolides tu carrera y te retires, en unos cuantos años más, por todo lo alto. De verdad.



Foto: Diario El Comercio
Video: You Tube


Hace poco comentaba en La TV que me alimenta el caso del Grupo 5 y el escándalo que se armó al posar para la revista Cosas con prendas muy caras de diseñadores exclusivos. Después de eso, muchos blogs reaccionaron (pueden leer algo aquí, aquí y aquí, y ver el reportaje que originó todo aquí). Bueno, hoy vía Cinencuentro me doy con la sorpresa de que Magaly Solier (recordada por su papel en Madeinusa) apareció en un catálogo de la tienda por departamentos Saga Falabella modelando, en una foto donde claramente se percibe que el color de su piel ha sido retocado. Muy jocosamente han titulado su post Magaly Solier goes white, que dice:

...la tienda por departamentos ha decidido darle un toque “ethnic” a su catálogo con la presencia de la autóctona actriz... Así todos felices y contentos vestiremos sin remordimientos tan vistosas prendas.

Entonces la cosa cambió en realidad: ya no es un verdadero cambio de actitud y desterrar prejuicios racistas, sino simplemente hacer lo políticamente correcto para quedar bien con todos.

Foto: Cinencuentro.

Viajes: Me voy pa'l Cusco

Tengo una cuenta pendiente con el Cusco. Yo no fui allí de viaje de promoción y la única vez que he ido fue a mediados de los 90 (creo que fue entre el 94 y el 96) en un viaje super relámpago: un sábado por la noche me invitaron a ver un Cienciano-Universitario, viajamos el domingo por la mañana, llegamos, hicimos hora, fuimos al estadio, perdió la "U" (en esa época jugaba Grondona y fue el partido en el que le empezaron a hacer jueguito a Ciurlizza, metió una patada y terminó todo en golpe) y al día siguiente, muy temprano, estaba de nuevo en casita.
Esta vez se trata (muy a mi pesar) de un tema similar: hay una presentación la mañana del sábado y el retorno es el domingo por la mañana. Una vez más en el ombligo del mundo sin conocer Machu Picchu.
El problema es que el vuelo sale a las 6 de la mañana, eso quiere decir que saldré camino al aeropuerto a las 3:30 a.m., o sea que hoy no podré dormir. Veremos qué tal me va.