13 febrero 2008

Deportes: ¿Sirve de algo menospreciar al rival? San Martín 2 – River 0



Sin duda es el primer objetivo de cualquier equipo que llega por primera vez a la Copa Libertadores: debutar con un triunfo y si es ante un club grande, histórico, mejor. Esta tarde, el Deportivo Universidad San Martín de Porres debutó el certamen internacional y derrotó con dos golazos (no cabe otro calificativo y si no me crees, dale una revisada a al video) al River Plate de Argentina, en su debut, en la Copa Libertadores 2008.

El motivo del título de este post es lo que salió publicado por el diario Olé de Argentina ayer. Si no lo vieron, todo empieza con esta portada.

En ella, como ven, sale Muela, la simpática mascota creada por la gente de Odontología de la universidad y que acompaña fielmente al equipo. Bueno, los argentinos señalan que “Los libros no muerden” y recuerdan que es un equipo con poca hinchada y que la universidad iba a dar facilidades en los exámenes a los alumnos que asistieran al partido de hoy. No digo que estas afirmaciones sean falsas (por lo menos, la última no me consta), pero lo que no me cuadra es que esos hechos se presentan como para descalificar al equipo. Está bien que, siendo un equipo sumamente joven, no tenga mucha hinchada pero al final los que juegan son los que salen a la cancha, no los que alientan. Los que les ganaron a River fueron los jugadores de la San Martín, no su hinchada.

Escuchaba a alguien comentar que River no perdía en Lima desde 1996 (hace ya 12 años), cuando Cristal lo venció por 2 a 1 (si no recuerdo bien, los goles fueron de Solano y Julinho, y el descuento argentino fue de un Crespo que todavía quemaba sus primeras etapas). Yo confieso que fui a ver ese partido. Confieso que fui porque me regalaron una entrada. Confieso que fui porque, siendo hincha de Universitario, quería ver a River Plate, equipo del que era seguidor en esa época por contar con jugadorazos de la talla de Bonano, Sorín, Berti, Astrada, Berizzo, el Burrito Ortega en su mejor época y al espectacular Francescoli. Sin embargo, pese a todo, con el transcurso de los minutos fui testigo de cómo Cristal fue manejando el partido y cómo no supo ampliar más el marcador. Confieso que terminé alentando (como casi todo el estadio) para que el equipo peruano ganara con más claridad. Allí sentí por primera vez que no todo en el estadio es cosa de equipos, a veces también es cuestión de país.
Hago todo este comentario por algo que sucedió hoy en el partido de la San Martín. Si bien hubo mucha gente, varios peruanos se aparecieron en el estadio con la camiseta del equipo argentino. ¿Había la necesidad de hacer eso? Justamente ese tipo de actitudes son la que desnudan la mentalidad de algunas personas y explican por qué las cosas no progresan en nuestro fútbol.

¿Y ahora qué publicará Olé mañana?

ACTUALIZACIÓN (14/02/08): Por lo menos tuvieron la delicadeza de dedicarle el mismo espacio (la portada) a la derrota argentina. Sin embargo, no se cansan en recalcar la juventud del equipo y su poca hinchada. ¿Será que no basta con decir que los argentinos jugaron mal y que, por fin, un equipo ‘chico’ pudo dominarlos en la cancha?


Fotos: Diario Olé

11 febrero 2008

Obituario: Adiós jefe Brody

Me copio esta frase de mi hermano, porque en realidad a Roy Scheider lo conocí por su personaje en Tiburón y, en realidad, no volví a verlo en ningún otro. Hoy me entero que ha fallecido a los 75 años, aún no se sabe de qué.
Su muerte me hace recordar la película Tiburón, esa donde un tiburón (claro pues, qué otro animal podría ser) se comía a todos los bañistas que nadaban más allá de los límites de la playa Amity. Lo que me parecía locazo es que el policía de la zona (Brody=Scheider) sea un tipo al que no le gustaba el mar.
No leí nunca el libro en el que se inspiró esta película de Steven Spielberg, pero fue la primera vez que escuché la clásica frase: “En el libro no pasa eso”. Si es que no me equivoco, se referían a que, a diferencia de la película, el personaje de Richard Dreyfuss sí muere en el libro y que el final es distinto.
Más allá de eso, la peli me impresionó (como a todos, creo), en especial cuando el tiburón saltaba a comerse a la gente que estaba en el bote. Además, la música característica es insuperable.
El amigo Scheider participó después en Tiburón 2 (malaza, por cierto). Después –como suele suceder- a los productores se les ocurrió continuar con el adefesio en Tiburón 3-D y Tiburón, la venganza (o Tiburón 4).
Bueno, que descanse en paz, jefe Brody.

Trailer de Tiburón (1975)



Clímax de la película


Foto: Yahoo Movies
Video: You Tube

07 febrero 2008

Publicidad: ¿Dónde quedó la creatividad? (Claro que te clavo la sombrilla)

Hace unos días me sorprendí al encontrar en un canal de señal abierta de Lima un comercial que me parecía haberlo visto antes. Pocos segundos después me acordé. Lo había visto por el cable en un canal argentino. Realmente se trata de un comercial muy ingenioso. Es más, es un mate de risa. Pero lo que no me gusta es que se haya hecho una versión idéntica (pero made in Perú) para nuestro mercado.

Si quieres leer más y ver los videos en cuestión haz clic aquí.